El tribunal se rió un poco al verme tan nerviosa. Hay uno que me cae súper bien. El profesor de solfeo, estaba allí y me tranquilizó. Yo pregunte:
-¿¡Esto no cuenta, verdad?!
y ellos me dijeron que no. Luego me dieron la partitura y toqué.
Por la tarde en la fiesta del cole me dio por llorar, no paraba de pensar en la prueba y en lo mal que quedé. Creía que iva a suspender. Por suerte, al día siguiente mi madre le mandó un mensaje a mi tía que ponía:
-Ana ha sacado un 7 -.

QUÉ BIÉÉÉÉÉÉNNN!!!!
Aunque ahora me sienta mal pensar que me equivoqué.


